Comunicado de Cifca tras el paso de la Tormenta tropical Stan en Centroamérica: Octubre 2005
Comisión Europea.
Consejo de la Unión Europea,
Comisión Relaciones Exteriores del Parlamento Europeo.
Comisión Desarrollo del Parlamento Europeo.
Delegación para América Central del Parlamento Europeo.
Reciban un cordial saludo de parte de la red europea CIFCA.
Cifca considera importante que la Comisión Europea haya decidido el pasado 6 de Octubre, aprobar la cifra de 1.7 millones de euros para aliviar el sufrimiento de personas afectadas por los desastres naturales de El Salvador y Guatemala y 1.35 millones más para El Salvador. Sin embargo los datos oficiales consolidados a la fecha muestran que la magnitud de la catástrofe es muy superior a lo calculado inicialmente. Por tanto CIFCA hace un llamado a la Comisión Europea a realizar una segunda fase de ayuda para atender la dimensión real de la emergencia e incrementar sustancialmente el presupuesto destinado a atenderla.
El pasado domingo 16 de octubre, en Guatemala la Coordinadora Nacional para la reducción de desastres –CONRED- publicaba las cifras preliminares de los daños, humanos y materiales registrados hasta la fecha en este país: 280 mil personas directamente afectadas, 663 muertos 844 desaparecidos.
En El Salvador, doblemente castigado por el volcán Llamatepec y la tormenta tropical, según información ofrecida por el Ministerio de Gobernación habría producido un total de 69 fallecidos y 60 mil refugiados que han sido reubicados temporalmente en albergues preparados por las alcaldías, las ongs, las iglesias y el gobierno central.
El huracán ha afectado también al sur de México, Honduras –Golfo de Fonseca-, Costa Rica y Nicaragua Los efectos más devastadores de esta catástrofe natural nuevamente recae en las espaldas de los sectores más vulnerables de la estructura social: población rural, campesinas/os, mujeres y comunidades indígenas.
Debe considerarse igualmente que la seguridad alimentaria de millones de personas en la región ha sido afectada porque grandes extensiones de cosechas fueron arrasadas en varios países. En Guatemala según el Ministro de Agricultura, Álvaro Aguilar, las zonas dañadas afectaron el 30% de la agricultura nacional y han dejado semiparalizada una región que ofrece el 40% del empleo.
A su vez, seguimos recibiendo llamados de que aún hay muchas comunidades afectadas que siguen sin ser atendidas por las autoridades o que la ayuda se está canalizando para favorecer intereses políticos o partidistas.
Si las instancias gubernamentales no tienen capacidad de gestionar la ayuda de emergencia y la reconstrucción, invitamos a la CE a que la ayuda que está siendo otorgada y la ayuda adicional que se apruebe, también sea canalizada a través de organizaciones sociales, iglesias, ong y a través de las alcaldías municipales; entidades cercanas a la población y que pueden con más facilidad hacer llegar la ayuda; evitando la instrumentalización política.
Por lo tanto, exhortamos a la CE a que la ayuda de emergencia enviada por la UE para la reconstrucción, sea concedida bajo cuatro condiciones fundamentales:
a) Que se someta a procesos participativos y auditoria ciudadana, constituida por las comunidades afectadas y de las organizaciones de la sociedad civil en general.
b) Que toda la ayuda sea conducida evitando la instrumentalización política o partidista o el enriquecimiento de particulares.
c) Que la reconstrucción se haga en una labor coordinada entre el gobierno central y las alcaldías municipales, conjuntamente con las comunidades afectadas, con una orientación de superación de las vulnerabilidades ecológica y social
d) Que la reconstrucción se realice en condiciones de transparencia y con respeto a la legalidad a la hora de adjudicar su cometido a empresas privadas.
f) El respeto integral de los derechos humanos debe ser la guía para la reconstrucción de las zonas afectadas, con un enfoque de género, tomando en cuenta las necesidades específicas de las mujeres en la situación de emergencia.
Experiencias pasadas nos muestran como la atención a las víctimas y los procesos de reconstrucción, sin una estrategia y planificación basada en procesos ampliamente participativos y, en el respeto y realización integral de los derechos humanos, han facilitado la corrupción o la politización indebida de la ayuda. Sin asegurarse tampoco políticas preventivas mínimas, ni condiciones adecuadas de vida para las poblaciones afectadas.
No debemos dejar pasar la ocasión de reflexionar sobre las causas estructurales que se encuentran en la base de este desastre natural. La explotación irracional de los recursos, la ausencia de políticas ambientales y sociales, la falta de una política de prevención de desastres, la cotidiana contaminación, los daños de los sistemas naturales, han sido elementos constantes del modelo de “desarrollo” centroamericano y han contribuido a profundizar su vulnerabilidad ambiental.
Para disminuir la vulnerabilidad medioambiental, insistimos en la importancia de acompañar esta ayuda con la promoción de una política de prevención integral. En el mismo sentido la UE debería promover la construcción de una política ambiental encaminada a la restauración ecológica, a que se ponga fin a la explotación irracional de los recursos naturales, a la promoción de actividades productivas respetuosas del medioambiente.
A la par del desequilibrio medioambiental existe en América Central un desequilibrio social que hace que un fenómeno natural se convierta en un desastre por los graves daños que causan en las poblaciones más vulnerables. Consideramos que para la fase post-emergencia, la UE debería definir su aporte a la superación de las razones principales estructurales de la vulnerabilidad social ante los desastres naturales. Futuros programas de desarrollo rural y de seguridad alimentaria de la UE en Centroamérica deberían prestar atención especial hacia estos temas estructurales como es la tenencia de la tierra, la calidad y la ubicación del suelo y de la vivienda, y el aumento de los ingresos y por ende de seguridad económica y social de las comunidades hasta la fecha empobrecidas.
Reciban un cordial saludo
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